lunes, 14 de junio de 2010

¿Cómo enseñar mi asignatura?

Al enseñar mi asignatura del área de informática (Base de datos), para favorecer el desarrollo de las competencias, que actualmente estoy manejando algunas estrategias que me han favorecido en el aula y como una manera nueva de enseñar a los alumnos empleo el uso de la tecnología.

Considero como docente utilizar la tecnología, claro si se cuenta con ella, porque no siempre se cuenta con los recursos necesarios, desarrollar nuevos materiales, motivar a los alumnos, y hacer que les guste la asignatura.

Sobre la investigación que hice puedo decir en cuestión de mi asignatura, referente a las didácticas especificas y los hallazgos que encontré, marcar el uso de internet, planeador de proyectos colaborativos, proyectos de integración, que nos pueden ayudar a los docentes del área de informática, donde podemos encontrar muchos recursos didácticos y descargar materiales, emplearlos en el aula o en el laboratorio, son estrategias que marcan la didáctica moderna como una manera de enseñar.

Les anexo información sobre esta investigación.

¿Qué tipo de información necesito ?
Necesito información experta :
¿Qué dicen los expertos, los que investigan cómo se enseña mi asignatura? = Didáctica específica, no didáctica en general.


Fuente
MI ESPACIO EN EDUTEKA
http://www.eduteka.org/me/

Método (copiamos cita textual)
El Planeador de Proyectos Colaborativos en Internet, otra de sus herramientas interactivas con características Web 2.0. Esta facilita a los docentes "autores" generar, proponer y liderar proyectos de este tipo buscando que otros docentes, los "participantes", los ubiquen, se interesen en ellos y acuerden con sus autores llevarlos a cabo, mediante trabajo conjunto, con sus respectivos grupos de estudiantes.

Comparamos métodos
Actualmente cada alumno concentra sus apuntes en una libreta, en clase compara la información con la de los demás compañeros a traves de actividades de exposición, lluvia de ideas, o debates.

Fuente
COMPETENCIAS PARA EL MANEJO DE INFORMACIÓN (CMI)

http://eduteka.org/actividades/actividades.php?idH=9

Método (copiamos cita textual)
En esta actividad los estudiantes utilizan la Competencia para el Manejo de Información (CMI) [1], y hacen uso del Modelo Gavilán(Metodología para resolver problemas de información) [2], para investigar los eventos más destacados que se sucedieron en el mes del año en que ellos nacieron. Con la información recopilada, crearán una Línea de Tiempo que incluya los hechos y las fechas exactas en que estos ocurrieron.

Comparamos métodos
Investigacion de cada uno de los temas que se van a desarrollar en clase, con la finalidad de realizar un analisis con la informacion encontrada .

Fuente
PROYECTOS DE CLASE LISTOS PARA UTILIZAR EN EL AULA
http://www.eduteka.org/modulos/7/226

Método (copiamos cita textual)
A continuación proponemos una metodología en la que cada vez que se inicia el aprendizaje de una nueva Herramienta Informática, se deben dedicar algunas sesiones de la clase a realizar “Actividades” especialmente diseñadas para desarrollar las habilidades necesarias para el manejo de esa herramienta particular. Estas “Actividades”, interesantes, retadoras, reales y variadas, rápidamente generan competencia básica en las distintas herramientas informáticas.
Propongo actividades practicas fuera de clase para reforzar los conocimientos y habilidades.

Fuente
TABLAS, FORMULARIOS Y CONSULTAS (BASES DE DATOS)

http://eduteka.org/actividades/actividades.php?idH=25

Método (copiamos cita textual)
En esta actividad se busca que los estudiantes elaboren una Base de Datos a la cual ingresen información sobre algún tema de su elección. Para escoger el tema, se le debe dar prioridad a aquellos cuya información sea muy difícil de manejar con una Hoja de Cálculo y que, en cambio, su organización se facilite utilizando una Base de Datos. Para el trabajo final, se deben usar las opciones de tablas, formularios y consultas que ofrece la herramienta.

Comparamos métodos
Se les propone a los alumnos desarrollar una base de datos a partir de los datos de sus compañeros, tales como nombre completo, dirección, fecha de nacimiento, etc. Con ello realizan formularios, consultas e informes.

Fuente
Conceptos básicos del diseño de una base de datos
http://office.microsoft.com/es-mx/access-help/conceptos-basicos-del-diseno-de-una-base-de-datos-HA001224247.aspx

Método (copiamos cita textual)
En este artículo se proporcionan instrucciones para preparar una base de datos. Aprenderá a decidir qué información necesita, a dividir la información en las tablas y columnas adecuadas y a relacionar las tablas entre sí. Debe leer este artículo antes de crear la primera base de datos.

Comparamos métodos
Se le propone un problema sobre el manejo de cierta información (productos, ventas, inventarios, etc.) para el diseño, elaboración y realización de la base de datos.

martes, 8 de junio de 2010

¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?

A partir de la lectura de Xavier Vargas Beal: “El aprendizaje y el desarrollo de las competencias” desde mi punto de vista puedo comentar lo siguiente:

El ser humano es capaz de múltiples aprendizajes según capacidades y experiencias de cada uno.
El aprendizaje supone un cambio conductual o un cambio en la capacidad conductual, dicho cambio debe ser perdurable en el tiempo, este ocurre a través de la práctica o de otras formas de experiencia, por ejemplo, observando a otras personas.

El aprendizaje, se considera un proceso de descubrimientos de significados personales sobre la realidad que se percibe, por lo que un aprendizaje significativo, no depende del maestro, ni de las estrategias educativas, ni del programa, ni de la institución, sino del propio interés del alumno.

Para que al alumno construya su conocimiento se requiere disposición y un espacio en donde tenga la oportunidad de desarrollar sus actividades. La información que recibimos de nuestro entorno educativo, familiar, socia l y cultural, es por lo general no apreciada, hasta que esta es de utilidad o modifica nuestras estructuras de pensamiento.

El aprendizaje es un proceso complejo, no trivial, por lo tanto requiere, más que unas simples preguntas y observaciones de conducta.

Concepciones de aprendizaje

El aprendizaje ha sido un tema de estudio de antaño, involucrando docentes a lo largo de la historia. En esta época llena de cambios nos debe inclinar a la selección de la mejor manera de inducir el aprendizaje en estos estudiantes que ahora llenan nuestras aulas.

Entre las teorías que más se asocian a nuestro modelo educativo que es basado en competencias se puede mencionar las siguientes:

El Aprendizaje significativo se logra mediante la relación entre los nuevos conocimientos y los que ya tiene el alumno en su memoria. La función del docente, será la de lograr que los alumnos enlace lo que ya sabe con los nuevos conocimientos.

Otro de los elementos importantes a la hora de lograr el aprendizaje significativo es la motivación, que debe tener el alumno, ya que sin esta es muy posible que el aprendizaje no sea significativo para él, ya sea porque no le gusta la materia, o bien no tiene conocimientos previos con los cuales relaciona la nueva materia a aprender.

La psicología cognitivista (Merrill, Gagné), que concibe al aprendizaje como un proceso activo, que combina fisiología y emociones, en las que influyen condiciones internas como la motivación, captación, comprensión y retención, y condiciones externas como las circunstancias que rodean los actos didácticos y que el docente intentará que favorezcan al máximo los aprendizajes.

El constructivismo (Piaget) Los tres estadios de desarrollo cognitivo se considera que la actividad es un factor importante para el desarrollo de la inteligencia, considera la construcción del propio conocimiento mediante la interacción con el medio, el dice que los alumnos comprenden mejor cuando están involucrados en tareas de temas de su interés, en esta teoría aprender no significa acumular nuevos conocimientos sino mas bien transformar el conocimiento previo. Esta transformación, a su vez, ocurre a través del pensamiento activo y original del aprendiz en el que la secuencia: equilibrio - desequilibrio – reequilibrio supone una adaptación y la construcción de nuevos esquemas de conocimiento, con lo cual la educación constructivista implica la experimentación y la resolución de problemas considerando que los errores no son antiéticos del aprendizaje sino más bien la base del mismo.

El constructivismo (Piaget) Los tres estadios de desarrollo cognitivo se considera que la actividad es un factor importante para el desarrollo de la inteligencia, considera la construcción del propio conocimiento mediante la interacción con el medio, el dice que los alumnos comprenden mejor cuando están involucrados en tareas de temas de su interés, en esta teoría aprender no significa acumular nuevos conocimientos sino mas bien transformar el conocimiento previo. Esta transformación, a su vez, ocurre a través del pensamiento activo y original del aprendiz en el que la secuencia: equilibrio - desequilibrio – reequilibrio supone una adaptación y la construcción de nuevos esquemas de conocimiento, con lo cual la educación constructivista implica la experimentación y la resolución de problemas considerando que los errores no son antiéticos del aprendizaje sino más bien la base del mismo.

La concepción socio-constructivismo (Vigotski) considera al aprendizaje como un proceso personal de construcción de nuevos conocimientos a partir de los saberes previos (actividad instrumental), resaltando lo inseparable del proceso de aprendizaje con el contexto en el que se produce, donde el salón de clase debe de ser un campo de interacción de ideas, representaciones y valores.

Considera la importancia de la interacción social (aprender con otros iguales o expertos), el aprendizaje colaborativo (con y de los demás) y el aprendizaje situado, El aprendizaje es personal, los alumnos individualmente obtienen diferentes interpretaciones de los mismos materiales, cada uno construye o reconstruye su conocimiento según sus esquemas, sus saberes y experiencias previas.

viernes, 7 de mayo de 2010

Los saberes de mis estudiantes

Los saberes de mis estudiantes
La mayoría de mis estudiantes hacen uso del Internet para la investigación de temas sobre tareas que les encargan en cada uno de los módulos que están cursando. Sin embargo debido a su juventud hiperactiva, durante sus tiempos libres tienen acceso a redes sociales (facebook, fotolog, metroflog, etc.). En el cual comparten regularmente fotografías, sus sentimientos al dejar comentarios en el mismo, en el caso del facebook es un red social más amplia ya que en ella además de establecer comunicación a través de mensajes en su sitio de nominado muro, también cuenta con un administrador para subir fotografías y compartirlas, comparten ligas a videos que han visto en la red, además de tener juegos que les permite jugar en línea e interactuar con otros jugadores al mismo tiempo. En el caso de alguno que ven vídeos comentan que en el sitio youtube se pueden encontrar varios que te permiten aprender hacer cosas, como reparaciones o instalaciones de programas en las computadoras.
En mi caso podre respaldarme en las redes sociales (facebook) para invitarlos a que visiten enlaces interesantes para el modulo, además de poder poner a ellos un área para la aclaración de dudas, esto permitirá que todos pregunten inclusive aquellos alumnos que son muy introvertido ya que al parecer en el caso de redes sociales la mayoría de los introvertidos se vuelven extrovertidos, permitiendo en este caso activar la interrelación maestro-alumno en estos alumnos.
Le comento que previamente yo participe como tutor en línea en un proyecto llamado Ofimática, en el cual los alumnos accedían a través de internet a estudiar lecciones en videos y animaciones con el objetivo de realizar su certificación de Microsoft Office Specialist 2003, los participantes que tenía dudas me enviaba un correo electrónico. Sin embargo sentí muy lenta la comunicación con ellos, por lo que decidí cambiar el Mensajero Instantáneo de Hotmail (MSN) siendo la interacción con ellos más dinámica y más asertiva.
Nosotros aprenderemos de los alumnos el uso de las nuevas tecnologías, esto aunque en mi caso soy del área de informática, debido a que no existían tantas opciones de comunicación e interacción como las hay ahora, y cada vez siguen creciendo las opciones. Los alumnos aprenderán de nosotros, al descubrir que el internet no solo es para jugar o comunicarse, sino que también les permitirá buscar, construir, modificar y compartir conocimientos que quizás no sabían que tenían o que podían realizarlo a través de esta importante herramienta tecnológica.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Mi confrontación con la docencia

¿Cómo percibo mi docencia? Entre la docencia y mi profesión
Me inicie en el área de la informática desde el año 1992 cursaba el segundo grado de secundaria, nos fueron a invitar para estudiar el uso de las computadoras le comente a mis padres y accedieron a pagarme el curso de Operador de Sistemas en un Instituto.
Al terminar la secundaria yo deseaba estudiar en un conalep o CBTIS puesto que siempre me intereso estudiar una carrera técnica sin embargo por consejo de mi familia materna ingrese a una preparatoria de la Universidad Autónoma de Nuevo León y de nueva cuenta me invitaron a través de una beca a estudiar en un instituto la carrera de Técnico en Informática Administrativa.
En la preparatoria mis maestros me motivaron a que siguiera estudiando una carrera profesional en ese entonces no tenía idea ni que estudiar por lo que busque información el área de Comunicaciones y Físico Matemáticas sin que ninguna de ellas me interesara, sin embargo un prefecto del turno nocturno me pregunto qué es lo que quería estudiar y al comentarle lo anterior me pregunto que si ya había estudiado alguna carrera técnica por lo que me propuso que entra a la carrera de Ingeniero Administrador de Sistemas en la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Al llegar al tercer semestre de la facultad (en 1997) yo ya estaba convencido de que esta carrera me gustaba pero carecía de una computadora donde pudiera realizar mis prácticas, en ese entonces no había establecimientos donde rentaran como los hay ahora. Por lo que mi mamá me comento que una secundaria la directora necesitaba de alguien que les ayudará en el uso de la sala de computo la cual ellos llamaban CECSE (Centro de Computo y Servicios Educativos), entonces me dirigí a hablar con ella sobre mi disposición para ayudarlos, al platicar nos sorprendimos los dos puesto que ella me dijo que me consideraba muy preparado para lo que ellos necesitaban pero que no tenían para pagarme y pues yo le comente que simplemente me permitiera hacer uso del equipo para hacer mis prácticas de la facultad, inmediatamente me dijo que le parecía justo por lo que ahí inicie mi aventura en la docencia.
Conforme paso el tiempo me involucre en la enseñanza apoyando a los maestros al dar sus clases en el CECSE, después algunos de ellos me pedían los supliera cuando no podían ir a dar clases, inclusive llega a dar la materia de inglés a un dos grupos durante todo un mes. De cierta forma ahí entendí que me gusta hacer esto de dar clases puesto que los alumnos me comentaron que me entendían y era claro al explicarme. Una anécdota de este acontecimiento fue el que les explique el uso del diccionario Español-Inglés, el cual entendieron muy bien, ya que posteriormente que regreso el maestro me pregunto sobre lo que les había dicho ya que no batallaban en el uso de este.
Al finalizar de estudiar mi carrera, me sentía extraño al saber que ya no iba a ir a la escuela, por lo que al iniciar el siguiente semestre me decidí a buscar trabajo en la industria pero antes de que saliera tan siquiera de mi casa me habla por teléfono el director de la Escuela de Artes y Oficios, para refrendarme la invitación que me había hecho para dar clases en su escuela, por lo que me dirigí a entrevistarme para ver si era apto para dar clases en esta escuela. Al comentarle los conocimientos que tenia y loa experiencia adquirida previamente me notifico que iniciaba a dar clases en el siguiente semestre el cual inicio el 1º de septiembre del 2000, desde entonces me encuentro dando clases en esta escuela en la cual estoy muy satisfecho de haber visto pasar ya más de cuatro generaciones de alumnos de diversas edades puesto que no hay límite para estudiar en esta escuela.
En octubre del 2005 fui invitado por un compañero que daba clases en el conalep a cubrir a una maestra la cual ya no podía continuar por motivos de trabajo y personales por lo que ahí fue cuando ingrese a la educación media superior, desde entonces estoy muy preocupado por lo que los alumnos aprenden de un servidor ya que para mí es una gran responsabilidad prepararlos para que cuando salgan al mercado laboral no sientan miedo y puedan estar seguros de que los conocimientos adquiridos son los necesarios para su vida diaria.
Mi mejor satisfacción siempre ha sido verlos ya instalados en un trabajo adecuado para sus conocimientos, habilidades y actitudes. Sin embargo no de negar que me han tocado varias insatisfacciones tanto laborales como personales, de antemano sabemos que nos vamos a topar con alumnos que no desean estudiar y que solo están ahí por obligación de sus padres, aunque intentamos todos los días decirles que si necesitan prepararse para el mañana lamentablemente algunos de ellos no lo ven así por lo que abandonan la escuela.
Por último cabe mencionar que durante todo esto que he vivido como docente me he dado cuenta que sin importar el nivel en el que se imparte clases el salario del maestro no es el justo al la gran labor que se realiza más sin embargo eso no ha detenido la gran responsabilidad y compromiso que tenemos para con los alumnos convirtiéndolo en una vocación.

Mi aventura de ser docente

La aventura de ser maestro

José M. Esteve
Universidad de Málaga
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Ponencia presentada en las XXXI Jornadas de Centros Educativos
Universidad de Navarra. 4 de febrero de 2003
Tras veinticinco años de recorrido profesional, el autor afirma que se aprende a ser profesor por ensayo y por error. En el camino deben sortearse distintas dificultades, como elaborar tu propia identidad profesional, dominar las técnicas básicas para ser un buen interlocutor, resolver el problema de la disciplina y adaptar los contenidos al nivel de conocimiento del alumnado.
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La enseñanza es una profesión ambivalente.[FNR1] En ella te puedes aburrir soberanamente, y vivir cada clase con una profunda ansiedad; pero también puedes estar a gusto, rozar cada día el cielo con las manos, y vivir con pasión el descubrimiento que, en cada clase, hacen tus alumnos.
Como casi todo el mundo, yo me inicié en la enseñanza con altas dosis de ansiedad; quizás porque, como he escrito en otra parte, nadie nos enseña a ser profesores y tenemos que aprenderlo nosotros mismos por ensayo y error. Aún me acuerdo de mi primer día de clase: toda mi seguridad superficial se fue abajo al oír una voz femenina a mi espalda: “¡Qué cara de crío! ¡A éste nos lo comemos!”. Aún me acuerdo de mi miedo a que se me acabara la materia que había preparado para cada clase, a que un alumno me hiciera preguntas comprometidas, a perder un folio de mis apuntes y no poder seguir la clase... Aún me acuerdo de la tensión diaria para aparentar un serio academicismo, para aparentar que todo estaba bajo control, para aparentar una sabiduría que estaba lejos de poseer...
Luego, con el paso del tiempo, corrigiendo errores y apuntalando lo positivo, pude abandonar las apariencias y me gané la libertad de ser profesor[FNR2] : la libertad de estar en clase con seguridad en mí mismo, con un buen conocimiento de lo que se puede y lo que no se puede hacer en una clase; la libertad de decir lo que pienso, de ensayar nuevas técnicas para explicar un tema, de cambiar formas y modificar contenidos. Y con la libertad llegó la alegría: la alegría de sentirme útil a los demás, la alegría de una alta valoración de mi trabajo, la alegría por haber escapado a la rutina convirtiendo cada clase en una aventura y en un reto intelectual.
Pensar y sentir
El camino y la meta me los marcó Unamuno en una necrológica de Giner de los Ríos, leída por azar en el Boletín de la Institución Libre de Enseñanza: “Era tan hombre y tan maestro, y tan poco profesor -el que profesa algo-, que su pensamiento estaba en continua y constante marcha, mejor aun, conocimiento... y es que no escribía lo ya pensado, sino que pensaba escribiendo como pensaba hablando, pensaba viviendo, que era su vida pensar y sentir y hacer pensar y sentir[FNR3] ”.
”Era su vida pensar y sentir y hacer pensar y sentir”... Miguel de Unamuno y su preocupación por enlazar pensamiento y sentimiento... Nunca encontré una mejor definición del magisterio: dedicar la propia vida a pensar y sentir, y a hacer pensar y sentir; ambas cosas juntas. Muchos colegas coinciden en este punto. Mª Carmen Díez, desde la escuela primaria, expresa así su visión actual de la enseñanza: “ahora entiendo la escuela como un sitio adonde vamos a aprender, donde compartimos el tiempo, el espacio y el afecto con los demás; donde siempre habrá alguien para sorprenderte, para emocionarte, para decirte al oído algún secreto magnífico”. Fernando Corbalán, un profesor de secundaria, tras hablarnos de que en clase tenemos que divertirnos, buscar el ansia de saber y propiciar una atmósfera de investigación, concluye: “Y no se piense que sólo se abre la mente a los alumnos. También la del profesor se expande y se llena de nuevos matices y perspectivas más amplias, y funciona la relación enriquecedora en los dos sentidos. Mi experiencia, al menos, me dice que algunos de los juegos y problemas con los que he disfrutado, y que sigo utilizando, han tenido su origen en la dinámica de la clase... Y cuando se crea esa atmósfera mágica en clase, con los fluidos intelectuales en movimiento, pocas actividades hay más placenteras”.
Hace tiempo, descubrí que el objetivo es ser maestro de humanidad[FNR4] . Lo único que de verdad importa es ayudarles a comprenderse a sí mismos y a entender el mundo que les rodea. Para ello, no hay otro camino que rescatar, en cada una de nuestras lecciones, el valor humano del conocimiento. Todas las ciencias tienen en su origen a un hombre o una mujer preocupados por desentrañar la estructura de la realidad. Alguien, alguna vez, elaboró los conocimientos del tema que explicas, como respuesta a una preocupación vital. Alguien, sumido en la duda, inquieto por una nueva pregunta, elaboró los conocimientos del tema que mañana te toca explicar. Y ahora, para hacer que tus alumnos aprendan la respuesta, no tienes otro camino más que rescatar la pregunta original. No tiene sentido dar respuestas a quienes no se han planteado la pregunta; por eso, la tarea básica del docente es recuperar las preguntas, las inquietudes, el proceso de búsqueda de los hombres y mujeres que elaboraron los conocimientos que ahora figuran en nuestros libros. La primera tarea es crear inquietud, descubrir el valor de lo que vamos a aprender, recrear el estado de curiosidad en el que se elaboraron las respuestas. Para ello hay que abandonar las profesiones de fe en las respuestas ordenadas de los libros, hay que volver las miradas de nuestros alumnos hacia el mundo que nos rodea y rescatar las preguntas iniciales obligándoles a pensar.
Cada día, antes de explicar un tema, necesito preguntarme qué sentido tiene el que yo me ponga ante un grupo de alumnos para hablar de esos contenidos, qué les voy a aportar, qué espero conseguir[FNR5] . Y luego, cómo enganchar lo que ellos saben, lo que han vivido, lo que les puede preocupar, con los nuevos contenidos que voy a introducir. Por último me lanzo un reto: me tengo que divertir explicándolo, y esto es imposible si cada año repito la explicación del tema como una salmodia, con la misma gracia en el mismo sitio y los mismos ejemplos; llevo treinta años oyéndome explicar los temas, en algunas ocasiones, repitiéndolos dos o tres veces en distintos grupos; he calculado que me jubilo el año 2.021 y estoy seguro de que moriré de aburrimiento si me oigo año tras año repitiendo lo mismo, con mis papeles cada vez más amarillos y los rebordes carcomidos. La renovación pedagógica, para mí, es una forma de egoísmo: con independencia del deseo de mejorar el aprendizaje de mis alumnos, la necesito como una forma de encontrarme vivo en la enseñanza, como un desafío personal para investigar nuevas formas de comunicación, nuevos caminos para hacer pensar a mis alumnos... “pensaba hablando, pensaba viviendo, que era su vida pensar y sentir y hacer pensar y sentir...” Desde esta perspectiva, la enseñanza recupera cada día el sentido de una aventura que te rescata del tedio y del aburrimiento, y entonces encuentras la libertad de expresar en clase algo que te es muy querido. Inmediatamente recibes la respuesta: cien alumnos pican el anzuelo de tu palabra y ya puedes dejar correr el sedal, modulas el ritmo de tu explicación a la frecuencia que ellos emiten con sus gestos y sus preguntas, y la hora se pasa en un suspiro -también para ellos-. Y entonces descubres la alegría: ese momento de magia te recompensa las horas de estudio y te hace sentirte útil en la enseñanza.
No hay mejor regalo de los dioses que encontrar un maestro. A veces tenemos la fortuna de encontrar a alguien cuya palabra nos abre horizontes antes insospechados, nos enfrenta con nosotros mismos rompiendo las barreras de nuestras limitaciones; su discurso rescata pensamientos presentidos que no nos atrevíamos a formular, e inquietudes latentes que estallan con una nueva luz.[FNR6] Y, curiosamente, no nos sentimos humillados por seguir el curso de un pensamiento ajeno; por el contrario, su discurso nos libera y nos ensancha creando en nosotros un juicio paralelo con el que reestructuramos nuestra forma de ver la realidad; y luego, extinguida la palabra, aún encontramos los ecos que rebotan en nuestro interior obligándonos a ir más allá, a pensar por nuestra cuenta, a extraer nuevas conclusiones que no estaban en el discurso original... Este es el objetivo: ser maestros de humanidad... a través de las materias que enseñamos, o quizás, a pesar de las materias que enseñamos; recuperar y transmitir el sentido de la sabiduría; rescatar para nuestros alumnos, de entre la maraña de la ciencia y la cultura, el sentido de lo fundamental permitiéndoles entenderse a sí mismos y explicar el mundo que les rodea.
Las dificultades[FNR7]
He hablado de mis precarios inicios en la enseñanza, y de mi visión actual tras treinta años de recorrido profesional; pero, para ayudar a otros a recorrer el mismo camino, tengo ahora que hablar del proceso intermedio, e, inevitablemente, de las dificultades a sortear.
Identidad profesional
El primer problema consiste en elaborar tu propia identidad profesional[FNR8] . Esto implica cambiar tu mentalidad, desde la posición del alumno que siempre has sido, hasta descubrir en qué consiste ser profesor. Y aquí aparecen los primeros problemas, porque hay enseñantes que no aceptan el trabajo de ser profesor. Las dificultades suelen ser distintas entre los profesores de primaria respecto a los de secundaria.
Entre los de primaria[FNR9] el peor problema es la idealización: la formación inicial que han recibido suele repetir con insistencia lo que el buen profesor “debe hacer”, lo que “debe pensar” y lo que “debe evitar”; pero nadie les ha explicado, en términos prácticos, cómo actuar, cómo enfocar los problemas de forma positiva y cómo eludir las dificultades más comunes. Han aprendido contenidos de enseñanza, pero no saben cómo organizar una clase, ni cómo ganarse el derecho a hacerse oír. Así, se les ha repetido hasta la saciedad la importancia de la motivación para el aprendizaje significativo: “el buen profesor debe motivar a sus alumnos”; pero nadie se ha preocupado de que aprendieran de forma práctica diez técnicas específicas de motivación. Pese a que una de las principales tareas a desarrollar en su trabajo será la enseñanza de la lectura y la escritura, muy pocas diplomaturas de maestro incluyen un curso de lectoescritura, mientras que es frecuente que se dediquen cursos enteros al aprendizaje de la fonética.
Por estos caminos, al llegar al trabajo práctico en la enseñanza, el profesor novato[FNR10] se encuentra con que tiene claro el modelo de profesor ideal, pero no sabe cómo hacerlo realidad. Tiene claro lo que debería hacer en clase, pero no sabe cómo hacerlo. “El choque con la realidad” dura dos o tres años; en ellos el profesor novato tiene que solucionar los problemas prácticos que implica entrar en una clase, cerrar la puerta y quedarse a solas con un grupo de alumnos.
En este aprendizaje por ensayo y error, uno de los peores caminos es el de querer responder al retrato robot del “profesor ideal”; quienes lo intentan descubren la ansiedad de comparar, cada día, las limitaciones de una persona de carne y hueso con el fantasma etéreo de un estereotipo ideal. Desde esta perspectiva, si las cosas salen mal es por que yo no valgo, por que yo no soy capaz de dominar la clase; y, de esta forma, los profesores novatos se ponen a sí mismos en cuestión, y, a veces, cortan los canales de comunicación con los compañeros que podrían ayudarles: ¿cómo reconocer ante otros que yo tengo problemas en la enseñanza, si el “buen profesor” no “debe” tener problemas en clase? Como señala el artículo de Fernández Cruz, la identidad profesional se alcanza tras consolidar un repertorio pedagógico y tras un periodo de especialización, en el que el profesor novato tiene que volver a estudiar temas y estrategias de clase, ahora desde el punto de vista del profesor práctico y no del estudiante de magisterio.
Entre los profesores de secundaria[FNR11] , el problema de la identidad profesional es mucho más grave. Como señala Fernando Corbalán: “la inmensa mayoría de los profesores de secundaria nunca tuvimos una vocación clara de enseñantes... Estudiamos una carrera para otra cosa (matemático profesional, químico, físico,...)”. En efecto, nuestros profesores de secundaria se forman en unas Facultades universitarias de Ciencias y Letras que, ni por asomo, pretenden formar profesores. En ellas predomina el modelo del investigador especialista. Como resultado de este modelo, el profesor que llega al Instituto para explicar Geografía e Historia, y, con un poco de mala suerte un curso suelto de Ética, se identifica a sí mismo como “medievalista”, ya que, durante los últimos cinco años de su vida, la Universidad le ha insistido en la necesidad de estudiar Paleografía, Epigrafía y Numismática, Latín y Árabe para acceder a los documentos medievales, y se le ha iniciado en el trabajo de Archivo, centrándole en una época histórica muy determinada y permitiéndole olvidar el resto de la historia. Al parecer, nadie se ha puesto a pensar en el problema de identidad que sobreviene a nuestro medievalista cuando se enfrenta a una clase bulliciosa de treinta adolescentes en una zona rural o en un barrio conflictivo. El sentimiento de error y de autoconmiseración se apodera de nuestro nuevo profesor. El es un investigador, un medievalista, ha pasado dos veranos en el archivo de Simancas preparando su Tesina entre documentos originales que él es capaz de descifrar... ¿por qué le obligan ahora a enseñar Historia General, que no es lo suyo, y, de paso Geografía y Ética? Y, además, descubre horrorizado que los alumnos no tienen el menor interés por la Historia, y que temas claves de su especialidad -como el apasionante tema de su tesina- se despachan con dos párrafos en el libro de texto.
Para colmo, nuestro futuro profesor de secundaria se da cuenta de que no sabe cómo organizar una clase[FNR12] , cómo lograr un mínimo orden que permita el trabajo y cómo ganarse la atención de los alumnos. Aquí, el problema de perfilar una identidad profesional estable pasa por un auténtico proceso de reconversión, en el que el elemento central consiste en comprender que la esencia del trabajo del profesor es estar al servicio del aprendizaje de los alumnos. ¡Qué duro resulta comprender esto a la mayor parte de nuestros profesores de secundaria y de Universidad! Ellos son investigadores, especialistas, químicos inorgánicos o físicos nucleares, medievalistas o arqueólogos, ¿por qué van ellos a rebajar sus niveles de conocimientos a la mentalidad de treinta adolescentes bárbaros? ¡Hay que mantener el nivel! -gritan exaltados-, y ello significa, en la práctica, que dan clase para dos o tres privilegiados, mientras el resto de los alumnos van quedando descolgados. Y además, hasta el fin de sus días, vivirán la enseñanza rumiando la afrenta de que la sociedad les obligue a abandonar el Olimpo de su investigación para mantener contacto un grupo de adolescentes.
Por contra, algunos profesores consiguen estar a gusto en su trabajo, y descubren que esto pasa, necesariamente, por una actitud de servicio hacia los alumnos, por el reconocimiento de la ignorancia como el estado inicial previsible, por aceptar que la primera tarea es encender el deseo de saber, por aceptar que el trabajo consiste en reconvertir lo que sabes para hacerlo accesible a un grupo de adolescentes... Un viejo maestro me decía que, enseñar al que no sabe está catalogado, oficialmente, entre las obras de misericordia; y, en efecto, hace falta un cierto sentido de la humildad para aceptar que tu trabajo consiste en estar a su servicio, en responder a sus preguntas sin humillarlos, en esperar algunas horas en tu despacho por si alguno quiere una explicación extra, en buscar materiales que les hagan asequible lo esencial, y en recuperar lagunas de años anteriores para permitirles acceder a los nuevos conocimientos. Lo único verdaderamente importante son los alumnos[FNR13] ... Esa enorme empresa que es la enseñanza no tiene como fin nuestro lucimiento personal, nosotros estamos allí para transmitir la ciencia y la cultura a las nuevas generaciones, para transmitir los valores y las certezas que la humanidad ha ido recopilando con el paso del tiempo, y advertir a las nuevas generaciones del alcance de nuestros grandes fracasos colectivos. Esa es la tarea con la que hemos de llegar a identificarnos.
Comunicación e interacción
El segundo problema a solucionar para ganarse la libertad de estar a gusto en clase hace referencia a nuestro papel de interlocutor. Un profesor es un comunicador, es un intermediario entre la ciencia y los alumnos, que necesita dominar las técnicas básicas de la comunicación[FNR14] . Además, en la mayor parte de los casos, las situaciones de enseñanza se desarrollan en un ámbito grupal, exigiendo de los profesores un dominio de las técnicas de comunicación grupal. Por tanto, ese proceso de aprendizaje inicial, que ahora se hace por ensayo y error, implica entender que una clase funciona como un sistema de comunicación e interacción.
Una buena parte de las ansiedades y los problemas de los profesores debutantes se centran en este ámbito formal de lo que se puede y lo que no se puede decir o hacer en una clase. El profesor novato descubre enseguida que, además de los contenidos de enseñanza, necesita encontrar unas formas adecuadas de expresión, en las que los silencios son tan importantes como las palabras, en las que el uso de una expresión castiza puede ser simpático o hundirnos en el más espantoso de los ridículos. El problema no consiste sólo en presentar correctamente nuestros contenidos, sino también en saber escuchar, en saber preguntar y en distinguir claramente el momento en que debemos abandonar la escena. Para ello hay que dominar los códigos y los canales de comunicación, verbales, gestuales y audiovisuales; hay que saber distinguir los distintos climas que crean en el grupo de clase los distintos tonos de voz que el profesor puede usar: un tono grave y pausado induce al grupo a la reflexión, mientras que si queremos animar un debate debemos subir algo el tono de voz... etc.
Los profesores experimentados saben qué lugar físico deben ocupar en una clase, dependiendo de lo que ocurra en ella; saben interpretar las señales gestuales que emiten los alumnos para regular nuestro ritmo de clase, y el dominio de éstas y otras habilidades de comunicación requiere entrenamiento, reflexión y una constante actitud de autocrítica para depurar nuestro propio estilo docente. Al final, conseguimos ser dueños de nuestra forma de estar en clase, conseguimos comunicar lo que exactamente queremos decir, y logramos mantener una corriente de empatía con nuestros alumnos.
Disciplina
Otro obstáculo serio a superar, quizás el que genera en los novatos la mayor ansiedad, es el problema de la disciplina[FNR15] . En realidad, es un problema muy unido a nuestros sentimientos de seguridad y a nuestra propia identidad como profesores. En este tema he visto de todo: desde colegas que entran el primer día en clase pisando fuerte, con aires de matón de barrio, porque alguien les ha dado el viejo consejo de que no pueden sonreír hasta Navidad, hasta colegas desprotegidos e indefensos incapaces de soportar el más mínimo conflicto personal. Entre esos dos extremos que van desde la indefensión hasta las respuestas agresivas, el profesor tiene que encontrar una forma de organizar a la clase para que trabaje con un orden productivo. Y, en cuanto comienza a hacerlo, descubre que esto tampoco se lo han enseñado. Se supone que el “buen profesor” debe saber organizar la clase, pero en pocas ocasiones se le ha contado al futuro profesor dónde está la clave para que el grupo funcione sin conflictos.
El viejo supuesto, según el cual, “para enseñar una asignatura lo único realmente importante es dominar su contenido” encuentra en este campo su negación más radical. Entonces, el profesor descubre que debe atender otras tareas distintas a las de enseñar: tiene que definir funciones, delimitar responsabilidades, discutir y negociar los sistemas de trabajo y de evaluación hasta conseguir que el grupo trabaje como tal. Y esto requiere una atención especial, a la que también hay que dedicar un cierto tiempo. El razonamiento y el diálogo son las mejores armas, junto con el convencimiento de que los alumnos no son enemigos de quienes tienes que defenderte. Mi experiencia me dice que los alumnos son seres esencialmente razonables; es posible que, si te dejas, intenten llevarte al huerto y bajar algo tus niveles de exigencia, pero si la razón te asiste y en ella fundas tu propia seguridad, los alumnos saben descubrir muy bien cuáles son los límites.
Contenidos y niveles
Por último, nos queda el problema de adaptar los contenidos de enseñanza al nivel de conocimientos[FNR16] de los alumnos. El profesor novato tiene que entender que ha dejado la Universidad, tiene que desprenderse de los estilos académicos del investigador especialista, y adecuar su enfoque de los conocimientos para hacerlos asequibles a su grupo de clase. Yo también protesto por el bajo nivel con el que me llegan mis alumnos, pero protestar no sirve de nada, tienes los alumnos que tienes, y con ellos no hay más que una alternativa: o los enganchas en el deseo de saber, o los vas dejando tirados conforme avanzas en tus explicaciones. Hay quien, en salvaguarda del nivel de enseñanza, adopta la segunda opción; pero a mí siempre me ha parecido el reconocimiento implícito de un fracaso; quizás porque, como dije antes, hace tiempo que descubrí que en cualquier asignatura, lo único importante es ser maestro de humanidad.
El orgullo de ser profesor
Y ahora, ya, el tiempo corre en mi contra. No espero nada nuevo del futuro: he hecho lo que quería hacer, y estoy donde quería estar. Es posible que mucha gente piense que ser profesor no es algo socialmente relevante, pues nuestra sociedad sólo valora el poder y el dinero; pero a mí me queda el desafío del saber y la pasión por comunicarlo. Me siento heredero de treinta siglos de cultura, y responsable de que mis alumnos asimilen nuestros mejores logros y extraigan consecuencias de nuestros peores fracasos. Y, junto a mí, veo a un nutrido grupo de colegas, en las zonas rurales más apartadas y en los barrios más conflictivos, orgullosos de ser profesores, trabajando día a día por mantener en nuestra sociedad los valores de la cultura y el progreso... entre ellos hay valiosos maestros de humanidad: hombres y mujeres empeñados en enseñar a sus alumnos a enfrentarse consigo mismos desde el preescolar hasta la Universidad.
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MIGUEL DE UNAMUNO (1864-1936)
Escritor, filósofo, humanista. Rector de la Universidad de Salamanca. Autor de una extensa obra literaria en la que destacan sus ensayos, en los que analiza la realidad social con una visión crítica y con una fuerte implicación personal. Se le considera uno de los mejores representantes de la Generación del 98. Su enfrentamiento a la dictadura de Primo de Rivera le llevó al destierro.
FRANCISCO GINER DE LOS RIOS (1839-1915)
Catedrático de derecho de la Universidad de Madrid. En 1876 renuncia a su puesto en defensa de la libertad de cátedra y funda la Institución Libre de Enseñanza, la institución educativa más innovadora en la España de finales del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX. Su Residencia de Estudiantes es el centro clave de reunión y de formación de los mejores intelectuales y artistas españoles del siglo XX.

[FNR1]Esto es muy importante debido a que tradicionalmente la educación simplemente era transmitir conocimientos, sin embargo ahora lo que se requiere es que también el que está siendo educado construya su propio conocimiento e inclusive construya el de su maestro.

[FNR2]Nos hemos dado cuenta que tanto normalistas como profesionistas han tenido que aprender a ser profesores con el paso de tiempo corrigiendo errores hasta sentirse seguros de sí mismo al dar su clase.

[FNR3]He descubierto durante mis doce años que he estado en la educación, que el maestro no lo sabe todo y que en algunas ocasiones el alumno es el que tiene el conocimiento sin saber que lo tenía, también el de que no importa cuánto se prepare siempre estará actualizado puesto que año tras año no solo impartirá conocimientos a sus alumnos sino que adquirirá nuevos conocimientos de ellos.

[FNR4]Conforme ha pasado el tiempo y las generaciones nos hemos dado cuenta que si escuchamos los problemas personales de nuestros alumnos así como su sentir ante la sociedad nos ha ayudado a una mejor integración de ellos a trabajar en el salón a interesarse por aprender. Esto quizá porque se ven comprendidos en sus problemas, ellos también nos comprenden como maestros.

[FNR5]A través de los años nos hemos dado cuenta que los objetivos o alcances de cada uno de los módulos varía dependiendo del grupo de alumnos, como reaccione a cada momento o estilo de vida.

[FNR6]A final de cuentas el maestro no es quien transmite información o contenidos es aquel que enciende esa inquietud por adquirir y descubrir nuevos conocimientos, el simplemente te motiva a que aprendas a aprender.

[FNR7]Mucho se habla de que los alumnos son problemáticos, sin embargo nunca hemos querido ver que a veces nosotros mismos provocamos esa reacción en los alumnos.

[FNR8]Nuestra perspectiva del maestro antes de serlo siempre fue la de es el que me da nuevos conocimientos de forma aburrida y que me encarga muchas tareas. Sin embargo cuando estamos en el papel de maestro nos damos cuenta que no es tan sencillo y que implica muchos factores para impartir bien su clase.

[FNR9]A los maestros de primaria siempre se les inculca que ellos son el modelo a seguir de sus alumnos por ello el que deban ser los más estrictos que hayamos conocido.

[FNR10]Es muy bonito como nos explican que las cosas se hacen de cierta manera y funcionan perfectamente, sin embargo, llevarlo a cabo es otra cosa. Puesto que al llevar a la práctica lo aprendido nos damos cuenta que nos hacen falta herramientas ya sean didácticas, de planeación, psicológicas, etc.

[FNR11]Este tipo de maestros están más orientados a que el alumno solo debe aprender que ellos simplemente se deben avocar a encargar muchas tareas y el alumno construirá su conocimiento solo a través de investigaciones.

[FNR12]Otro factor importante es el que no tiene bien claro cómo organizarse para generar el conocimiento en los alumnos, el por ello de que se vea en el problema de que los alumnos sean rebeldes, apáticos y tenga falta de interés por aprender.

[FNR13]Básicamente nos damos cuenta que algunos profesores están satisfechos con su trabajo cuando se entregan al 101% a sus alumnos ya que ellos están disponibles para ellos en cualquier instante.

[FNR14]Un punto muy importante en el maestro siempre será la comunicación, puesto que tradicionalmente estamos acostumbrados a que el maestro es el único que habla. Sin embargo una buena comunicación se logra cuando te retroalimentas, esto es cuando el alumno también habla, participa o comenta, esto permite saber el nivel de entendimiento de nuestra clase.

[FNR15]Siempre se habla de que los alumnos son indisciplinados, sin embargo en ocasiones la seguridad y forma de ser del maestro es la que determina su buen o mal comportamiento en clase.

[FNR16]El nivel de conocimientos de los alumnos siempre ha sido importante para las clases puesto que de esto depende el lenguaje del maestro para poder darse a entender ante los alumnos.